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TRUMP Y ORIENTE MEDIO

SIG.

 

 

 

- UNA SERIE HIR -

 

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Cuando examinamos la trayectoria de quienes han sido escogidos para hacer la política exterior de Trump, vemos que son figuras del Establishment que han apoyado las políticas pro yihadistas.

 

 

 

 

 

 

 

 

Historical & Investigative Research – 21 mayo 2017, por Francisco Gil-White
http://hirhome.com/TRUMP/TRUMP_05_esp.htm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Mientras escribo estas líneas, Donald Trump está en Oriente Medio, en ruta hacia Israel. ¿Qué podemos esperar? Hemos sostenido que Trump, en los hechos, será otra versión de Obama. Como esta afirmación contradice la percepción de casi todo mundo, nos vemos obligados a justificarla.

En sus respectivas campañas presidenciales, Donald Trump y Hillary Clinton fueron representados en los medios, y se comportaron en público, como opuestos irreconciliables. Al margen de sus diferencias en cortesía y estilo personal, Trump repudió sonoramente no solo las decisiones de Barack Obama sino su filosofía misma, responsabilizando a Clinton—la cara pública de la geopolítica Obamista—por atizar el crecimiento del radicalismo musulmán y socavar con ello la seguridad israelí.

Ese contraste tan marcado entre Trump y Clinton vuelve difícil imaginar que pudieran jugar para el mismo equipo. Por ende, la victoria de Trump en las urnas reta frontalmente la afirmación de que en EEUU gobierna un cártel político. Como esta afirmación es central en el modelo HIR, tenemos aquí un ‘experimento natural’: el científico no lo controla, pero las variables de interés se alinean fortuitamente, como si lo hubiese organizado él mismo para poner a prueba su hipótesis.

La política exterior nos brinda el test más claro. Hay dos posibilidades interesantes sobre la naturaleza del sistema político estadounidense:

1)    Si se trata de un mercado libre, y Trump y Clinton son rivales genuinos, esperamos ver que la política exterior de Trump destaque por sus diferencias.

2)    Si se trata de un cártel que controla a ambos grandes partidos, entonces esperamos ver, como dijimos en la Parte 1, que Trump andará—muy a pesar de su jarana contraria—sobre el camino tradicional de anteriores gobiernos.

Ese camino tradicional, como documentamos en la Parte 2, ha sido pro yihad y antiisraelí (← no hay error de edición).

En lo que va, las fintas de Trump en política migratoria, sus misiles contra Asad, su intención declarada de asistir a los rojavanos, y su cumbre con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu han convencido a muchos de que Trump sí busca cumplir sus promesas de campaña. Ellos se inclinarían por la primera posibilidad.

No nos convence. En la Parte 3 hemos contribuido el contexto histórico relevante (todavía desconocido) para desmentir la impresión creada por la cumbre Trump-Netanyahu, exhibiendo la continuidad de Trump con la política antiisraelí de sus predecesores. Desde entonces, Trump no ha defraudado nuestro análisis.[0] Y en la Parte 6, expondremos el verdadero sesgo de sus políticas presuntamente ‘anti yihadistas.’

De resultar persuasiva nuestra presentación, habrá entonces que explicar esa consistencia—inmune al saldo de todo sufragio—en las políticas estadounidenses.

En la Parte 4 comenzamos a esbozar una explicación. Examinamos ahí la estructura e historia del sistema de creación de políticas públicas en EEUU y nos encontramos que las redes Carnegie, Ford, y Rockefeller se hallan bien entramadas con varios think tanks importantes, de entre los cuales destaca el Council on Foreign Relations (CFR), creación de estas mismas redes. Año tras año, trabajando por fuera del proceso democrático, el CFR produce recomendaciones que—gane quien gane en las urnas—sin falla se convierten en política exterior estadounidense. Da la impresión de un cártel político.

Esto implica que en EEUU los sufragios, si bien indispensables para preservar la apariencia de una democracia funcional, son irrelevantes para las políticas de Estado, y por eso la tradición pro yihadista y antiisraelí puede persistir, no obstante la elección de Donald Trump. Éste es el modelo HIR.

¿Qué tan útil es? La evidencia decidirá.

El modelo predice, como apuntamos en la Parte 4, que Trump reclutará su equipo de política exterior de los mismos círculos pro yihadistas del CFR que surtieron a los tecnócratas claves de los gobiernos anteriores. Para dar continuidad a las políticas de Obama/Clinton, los tutores de Trump no tendrán empacho en recontratar a la gente de Obama.

Aquí veremos en qué medida empatan estos vaticinios con la evidencia. Examinaré cargos relevantes a la ‘seguridad internacional’ y por lo tanto a las políticas que afectan el crecimiento del islam radicalizado y la defensa del Estado de Israel.

Al hacer mi repaso, llevaré la cuenta de los goles que se anote el CFR.

  CONSEJERO DE POLÍTICA EXTERIOR (Richard Haas)

  MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES (Rex Tillerson)

  DIRECTOR DE LA CIA (Mike Pompeo)

  #2 EN EL NSC (K.T. McFarland)

  #2 EN EL NSC (Ricky L. Waddell)

  ASESOR DE SEGURIDAD NACIONAL (Michael T. Flynn)

  (CASI) ASESOR DE SEGURIDAD NACIONAL
(Robert S. Harward)

  ASESOR DE SEGURIDAD NACIONAL (H.R. McMaster)

  SECRETARIO DE LA DEFENSA (James Mattis)

  ASESOR EN COMBATE AL TERRORISMO (Sebastian Gorka)

  ESTRATEGA EN JEFE DE LA CASA BLANCA (Steve Bannon)

 


CONSEJERO DE POLÍTICA EXTERIOR
(Richard Haass)


Aun antes de celebrar los comicios, Trump dejó claro quién le susurraba al oído. A mediados de 2016, “cuando Megyn Kelly le preguntó a Donald Trump que quiénes eran sus principales asesores de seguridad nacional, el primer nombre que mencionó Trump fue Richard Haass.”[1]

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Richard Haass

¿Quién es Haass? Desde 2003, es el presidente del Council on Foreign Relations (CFR).

Anota uno para el CFR.

El presidente del CFR naturalmente habrá de recomendar gente de su círculo. Esa influencia se delata en los nombramientos de Trump a cargos que influyen en política exterior.


MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES
(Rex Tillerson)


El Secretario de Estado de Trump—es decir, su ministro de relaciones exteriores—es Rex Tillerson, antes CEO de ExxonMobil.[2]

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Rex Tillerson

La red Rockefeller ha girado siempre en torno a ExxonMobil, desde que se llamaba Standard Oil cuando la fundó John D. Rockefeller. Luego entonces, Tillerson ha sido uno de los jugadores más importantes en esa red.

¿Por qué importa?

Porque no hay separación que cuente entre la red Rockefeller y el CFR. La red Rockefeller creó el CFR, es todavía uno de sus principales patronos, y se ocupa de dirigirlo. David Rockefeller (nieto de John D.) se convirtió en director del CFR en 1949 y luego se quedó como presidente honorario (falleció en marzo 2017). Su hija Peggy es miembro del consejo del CFR. Y ExxonMobil, que hasta hace poco dirigía Tillerson, está listada como un “miembro corporativo fundador” del CFR.

En pocas palabras, el CFR dirige el Departamento de Estado.

Anota dos.


DIRECTOR DE LA CIA
(Mike Pompeo)


Trump escogió a Mike Pompeo para liderar la CIA. La reputación de anti yihadista de Pompeo debe mucho a sus críticas contra Obama (en especial, contra su tratado nuclear con Irán). Pero hemos visto en los casos de Ronald Reagan y George Bush Jr. que los ‘enemigos’ públicos de la yihad no siempre van en serio (Parte 2).

Por supuesto que algunos seguidores de Trump quedaron encantados con el nombramiento de Pompeo, porque es un ‘Tea Party Republican’—lo cual, uno hubiera querido suponer, lo coloca en pro de la libertad y en contra del Establishment, ¿no?—. Pues no.

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Mike Pompeo

Pompeo es muy fan de espiar a los ciudadanos estadounidenses y considera que Edward Snowden debiera ser ejecutado.[3]

Y Pompeo tiene credencial del Establishment: es uno de 5 miembros del Comité Asesor Distinguido del Wichita Council on Foreign Relations, mismo que “tiene sus raíces en el prestigiado Council on Foreign Relations de Nueva York.” En efecto, el CFR.

Anota tres.


#2 EN EL NSC
(K.T. McFarland)


Trump escogió a K.T. (Kathleen Troia) McFarland, antes “analista de seguridad nacional de Fox News,” para adjunta del Asesor de Seguridad Nacional.

Si bien su periodo en funciones en el NSC fue corto (se reporta que se irá de embajadora a Singapur), afectó mucho las percepciones, pues había excoriado en televisión la tibieza de Obama para con el yihadismo. Cuando fue nombrada, su fama convenció a muchos de que Trump sería ‘duro con el yihadismo.’

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K.T. McFarland

Pero no hay que olvidar: Dime con quién andas, y te diré quién eres. A continuación, algunas relaciones importantes de McFarland.

Caspar Weinberger

Bajo Ronald Reagan, McFarland fue asesor cercano del Secretario de Defensa Caspar Weinberger, y tan apreciada por aquel grupo que recibió en 1985 la condecoración más alta que otorga el Pentágono a un civil. Se ‘portaba bien.’

Ese mismo año, su jefe Weinberger se coludía con Reagan y Bush Sr. para enviar armas al régimen yihadista de Ayatolá Jomeini (y a los terroristas nicaragüenses): el Asunto Irán-Contra. (El juicio de Weinberger fue abortado gracias al perdón presidencial de Bush padre.[4])

Jamestown Foundation

McFarland es miembro del consejo del Jamestown Foundation, un think tank enfocado en temas “estratégica y tácticamente importantes para Estados Unidos.” En ese mismo consejo ha estado Zbigniew Brzezinski. Éste es el genio que, como Asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter, inventó—justo antes de Reagan—la política de entrenar y armar yihadistas. Brzezinski ha presumido públicamente de esta política, la cual nos regaló a los talibanes y a Al Qaeda, y luego produjo ISIS.[5]

El Jamestown Foundation presenta ese cuadro bipartidista típico de los think tanks y sintomático de un cártel gobernante (ver Parte 4): gente de Carter y de Reagan: Demócratas y Republicanos: todos de acuerdo: todos pro yihad.

 

Izquierda a derecha: Brzezinski, Weinberger, Reagan

David Petraeus

Cuando Roger Ailes, fundador de FOX News, quería convencer a David Petraeus—escogido por Obama para dirigir CENTCOM y después también la CIA—de lanzar una campaña presidencial republicana fondeada por Rupert Murdoch, envió a McFarland en persona.[6]

¿Qué políticas favorece Petraeus?

Si McFarland y sus antiguos jefes de FOX News—supuestamente el canal ‘pro israelí’—están tan emocionados con él, Petraeus debe ser un sionista de hueso colorado, ¿no? Pues no.

Mientras estuvo al mando de CENTCOM fue un ‘general político,’ y usó el peso entero de su prestigio de jefe militar de las fuerzas EEUU en Medio Oriente y África Norte para exigir públicamente a Obama que forzara a los israelíes, de una buena vez, a crear un Estado para OLP/Fatah y tener así contentos a los Estados musulmanes.[7]

Ah, y McFarland es “miembro vitalicio del Council on Foreign Relations.”

Anota cuatro.


#2 EN EL NSC
(Ricky L. Waddell)


El General Mayor Ricky Waddell entra como reemplazo de K.T. McFarland.[7a] Waddell pertenece al círculo íntimo de David Petraeus, y de hecho perteneció a un puñado de asesores que, bajo Obama, asistieron la revisión de estrategia de Petraeus en CENTCOM.[7b]

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Ricky Waddell

Dado que Petraeus presionó duro a Obama, en público, para que le diera un Estado en Judea y Samaria a OLP/Fatah (ver McFarland), quizá debamos esperar algo similar de Waddell, pues su jefe, H.R. McMaster (ver McMaster), fue—bajo Obama—el líder de aquel grupo selecto de asesores de Petraeus.


ASESOR DE SEGURIDAD NACIONAL
(Michael T. Flynn)


Este general, brevemente Asesor de Seguridad Nacional, es un personaje interesante. Si bien ya se fue, Trump sí lo escogió para el cargo, y el papel destacado de Michael Flynn en la campaña, por su reputación, fue un ‘affidavit’ para el ‘contra yihadismo’ del candidato. La reputación de Flynn, empero, no parece tener otra base que su testimonio.

La historia primero salió al aire en una entrevista con James Kitfield (de la revista Politico), justo antes de que Flynn dejara su puesto como director del Defense Intelligence Agency (DIA). “Expresándose de forma harto directa, diríase para un general todavía con el uniforme puesto,” escribió Kitfield, Flynn acusó que la suya era la “voz única” exigiendo, en el gobierno de Obama, una política dura contra los yihadistas,[8] afirmación que luego reforzó en declaraciones a Seymour Hersh.[9]

Según esta historia, renunciaron a Flynn porque Obama no podía tolerar esa emoción anti yihadista.

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Michael T. Flynn

Pero existe una contra narrativa. Según afirmaciones de presuntos enterados (anónimos) en el gobierno de Obama, dice el Washington Times, Flynn no fue renunciado, como alega él, por tener “opiniones más duras que las de Obama sobre el extremismo islámico,” sino porque “Flynn no siguió indicaciones de sus superiores.[10] Tiene, dicen, “una profunda veta caprichosa,”[11] y acusan que su “estilo administrativo podía ser caótico.”[12]

No puedo opinar sobre la gerencia de Flynn. Pero la historia del ‘anti yihadista’ me parece extraña. Atención a las fechas.

De 2003 a 2008, el Pentágono de Bush Jr. creó en Irak un enorme sistema penal como para generar un movimiento yihadista poderoso. Detuvieron a muchas personas inocentes y las mezclaron con los yihadistas que ahí purgaban sus condenas. Como dejaron a estos terroristas el control de la vida social en prisión, ellos forzaron al resto a sumarse a la yihad. El propio responsable del sistema, el General Douglas Stone, lo llamo “universidad yihadista.[13]

Luego de cinco años—una licenciatura…—la “universidad yihadista” fue desmantelada y sus egresados—pese a las objeciones de jeques locales y del propio gobierno iraquí—¡simplemente soltados! El resultado fue ISIS.

ISIS luego causó una guerra en Irak que se extendió a Siria.

Eso querían los dirigentes estadounidenses? Una guerra yihadista en Siria? Consideremos la secuela.

En junio 2012 dio a conocerse que la CIA de Obama armaba a la ‘oposición siria’—presuntamente ‘democrática’—contra Asad. Pero aquí el detalle: “Las armas vienen de Turquía, Arabia Saudita, y Qatar.” ¿Por qué habrían estos gobiernos de armar a demócratas?

Pregunto porque en Turquía gobierna un partido que esconde mal su yihadismo. Los regímenes de Arabia Saudita y Qatar son ambos abiertamente yihadistas. Y las armas “cruzaron la frontera turca gracias a una oscura red de intermediarios que incluyen a la Hermandad Musulmana en Siria,” un grupo yihadista.[14] ¿No será más probable que los yihadistas armen a otros yihadistas?

Sostengamos esa idea.

Ahora bien, las políticas deben planearse y ejecutarse. Esta operación de la CIA marchaba ya sobre el terreno sirio en junio 2012; luego entonces, debió ser realidad burocrática—o por lo menos idea definida—dos meses atrás, en abril 2012, cuando Obama nominó a Michael Flynn para dirigir la inteligencia militar (DIA).

¿Acaso nominaron a Flynn porque Obama quería un partidario de las operaciones pro yihadistas de la CIA? Es la hipótesis obvia. Pues la CIA y la DIA del Pentágono están en la misma ‘comunidad de inteligencia.’ Y el Pentágono es útil para cualquier intervención en guerras extranjeras.

A cargo de la DIA a partir de julio 2012, Flynn produjo en agosto un reporte secreto sobre la guerra en Siria. Éste confirmó que todo mundo en la ‘oposición siria’ (excepto por los rojavanos) era yihadista, incluidos los beneficiarios de las armas patrocinadas por la CIA. Acto seguido, Obama decidió enviar a sus ‘rebeldes sirios’ favoritos más armas y entrenamiento militar. Luego de recibirlo, ellos se unieron en masa a ISIS—es decir, a los egresados de la “universidad yihadista” del Pentágono—.

¿Renunció Flynn? ¿Lo despidió Obama? Para nada. Flynn se quedó hasta agosto 2014. Esto habla de ‘cooperación pro yihadista.’ Por eso la historia de Flynn a Seymour Hersh, según la cual Flynn atosigaba siempre sin éxito a la Casa Blanca con su emoción anti yihadista, me parece extraña.[15]

Prefiero esta historia: Flynn es pro yihad. Al dejar la DIA, se puso el uniforme ‘anti yihadista’ y ‘anti Obama’ para que así el cártel, ahora con su nueva marca ‘Trump,’ pudiera reutilizarlo más tarde y continuar con las políticas pro yihadistas de antes. Es un show.

Confieso que es un show espectacular, espléndido. Durante la campaña,

“Hablando frente a miles de seguidores… Trump prometió ‘derribar por completo a ISIS’… antes de señalar a los demócratas.

‘ISIS está honrando al Presidente Obama,’ dijo. ‘Él es el fundador de ISIS. Él es el fundador de ISIS, ¿estamos? Él es el fundador. Él fundó ISIS. Y yo diría que la torcida de Hillary Clinton fue la cofundadora’ ” [15a]

Pero hay que ser justos con Bush Jr.: fue él quien fundara la “universidad yihadista” que produjo a ISIS. Obama/Clinton, cierto, continuaron por esa vía. ¿Y quién se encargó de dicha continuación? Nada menos que Michael Flynn, el compañero de campaña de Trump, y luego su Asesor de Seguridad Nacional.

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Kenneth Juster

Ah, y Flynn trajo a Kenneth Juster—del Council on Foreign Relations—al Consejo de Seguridad Nacional.[16]

Anota cinco.


(CASI) ASESOR DE SEGURIDAD NACIONAL
(Robert S. Harward)


Cuando renunciaron a Flynn por la vergüenza de sus contactos con los rusos, Trump ofreció el puesto vacante al General Robert S. Harward. Éste se rehusó, pero Trump—o sus tutores—sí lo querían. Eso nuevamente delata a Trump, porque Harward apoyó las políticas de Bush Jr. y Obama que reclutaron multitudes de musulmanes a la yihad.

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Robert Harward

En el periodo de Bush Jr., como vimos arriba, el Pentágono creó un sistema penal en Irak donde encarceló, al lado de duros terroristas islámicos, a mucha gente inocente. Estos inocentes fueron ahí forzados por los terroristas a sumarse a la yihad. Operando de 2003 a 2008, esta “universidad yihadista” produjo ISIS (ver Flynn).

Durante los primeros tres años de esto, 2003-2005, Harward trabajó en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC), a cargo del contraterrorismo. Con semejante definición de responsabilidades, en un mundo normal, Harward habría puesto fin a la “universidad yihadista.” Pero quizá nuestro mundo sea orwelliano. Quizá ‘contraterrorismo’ quiera decir ‘pro terrorismo.’

¿Cómo averiguarlo? Podríamos consultar los quehaceres anteriores de Harward.[17] Pero sigámoslo mejor a su siguiente empleo.

En el periodo 2006-2008, Robert Harward, experto en ‘contraterrorismo,’ fue puesto a cargo de JSOC (fuerzas especiales) en Afganistán, donde inauguró una nueva “universidad yihadista” (¡es negocio de franquicia!). Dos tercios de los cosechados en las redadas de Harward, luego encarcelados en Bagram, eran inocentes, dice un reporte militar interno. Como en Irak, los endurecidos yihadistas que ahí penaban forzaron a los inocentes a sumarse a la yihad.

Luego de entrar Obama, nombró al mismo Harward para “supervisar las operaciones penales en Afganistán.” Desde ahí, Harward saboteó un esfuerzo de liberar a los inocentes y el reclutamiento a la yihad continuó.[17a]

Tenemos, entonces, que el presunto ‘contra yihadista’ Donald Trump quería a Harward para Asesor de Seguridad Nacional… Es elocuente.

Cuando Harward dijo que no, Trump ofreció el puesto al General H.R. McMaster. Las inferencias que la nominación de McMaster nos permite sobre Trump son nuevamente las mismas.


ASESOR DE SEGURIDAD NACIONAL
(H.R. McMaster)


Trump tomó posesión declarando que no haría las cosas como Obama y Clinton. Él sí lucharía contra los enemigos de EEUU. Y—qué diantres—¡llamaría las cosas por su nombre! El peligro, gritó, es el “terrorismo radical islámico.”

[Corte a H.R. McMaster, de cara a su nuevo staff del Consejo de Seguridad Nacional (NSC).] “[L]a etiqueta de ‘terrorismo radical islámico’ no ayudó,” anuncia McMaster, “pues los terroristas son ‘anti islámicos.’ ” Ellos “pervierten su religión.”

O sea: el islam es ‘la religión de la paz.’

Las camarillas de Obama/Clinton y Bush Jr.—como señala el New York Times—hablaban idénticamente, por lo cual el discurso de McMaster produjo un fuerte alivio en el staff profesional del NSC, donde abundan activos “heredados del gobierno de Obama” (y también de Bush Jr.).[18]

 

 

H.R. McMaster

Con semejante sesgo, es natural que McMaster escoja a sus lugartenientes de entre las filas de Bush Jr. y Obama:

      Ricky Waddell, Asesor de Seguridad Nacional. Antes, con David Petraeus en el gobierno de Obama (ver Waddell).

      Dina Habib Powell, Asesor de Seguridad Nacional para Estrategia. Antes, asesor de Bush Jr. (a quien asistió en seleccionar a sus altos funcionarios).

      Lisa Curtis, Director de Asuntos en Asia Central y Sur. Antes, funcionario de la CIA asesorando al Departamento de Estado de Bush Jr.

      Fiona Hill, Director Senior de Asuntos en Rusia y Europa. Antes, funcionario de inteligencia nacional en el gobierno de Obama.[19]

Tenemos aquí staff, nombramientos, y apologías del islam que vienen todos de los gobiernos de Obama y Bush Jr. Entonces ¿qué? ¿La misma historia de siempre? Pues sí, porque esto es doctrinario.

¿Y quién ha supervisado esa doctrina? ¡McMaster!

En su anterior empleo, bajo Obama, McMaster se encargó de la Autoridad de Entrenamiento y Doctrina del Ejército Estadounidense, que educa a casi medio millón de soldados y a un buen número de civiles.[20]

¿Qué material educativo recomienda McMaster?

Para una probada, basta hojear La Ideología Islamista Militante: ¿Cómo entender la Amenaza Global?  (Naval Institute Press, 2010). El autor es un tal Youssef Aboul-Enein, asesor de ‘contraterrorismo’ en el gobierno de Obama. Este libro está plagado de problemas; me enfocaré en uno.

Según Aboul-Enein, debemos diferenciar a los “islamistas militantes”—ISIS y otros que asesinan ‘infieles’—de los “islamistas no-militantes,” como la Hermandad Musulmana, la cual no representa, según él, amenaza alguna. Solo un problema: la Hermandad Musulmana ayudó a armar a los yihadistas en Siria que luego se unieron a… ISIS (ver Flynn). ¿Dónde está la diferencia?

Y sin embargo, “McMaster recomendó sin reservas [el libro de Aboul-Enein] en 2010 como ‘excelente’ y ‘merecedor de un amplio público.’ ” La recomendación aparece en la contraportada del libro.[21]

Estará muy complacida, sin duda, la Hermandad Musulmana.

Se ve muy complacido, también, el poderoso Brookings Institution. William McCants, miembro senior, expresó lo siguiente a favor del “repudio de McMaster a la cosmovisión e idioma de [Trump]”:

“ ‘McMaster, como Obama, es alguien que ha estado en posiciones de liderazgo y ha considerado que Estados Unidos no debe caer en el juego de la propaganda yihadista de que ésta es una guerra religiosa.’ ”[22]

Evaluemos esta lógica. Los yihadistas claro que emplean propaganda—por ejemplo, cuando denuncian los valores occidentales como malvados—. Pero ‘yihad’ quiere decir ‘guerra religiosa’ y el ‘yihadista’ es quien la pelea. Es una simple definición—en eso no hay propaganda—.

¿Por qué afirman lo contrario los académicos de Brookings? ¿Y por qué recomiendan a McMaster?

Lo explicamos así. El cártel gobernante en EEUU apoya desde hace décadas una política pro yihad (Parte 2), sirviéndose de poderosos think tanks como Brookings (Parte 4). Como dicha política no puede triunfar si los occidentales la entiendan, Brookings ofusca el significado mismo de ‘yihad’ y aplaude a McMaster por decir que “los terroristas son ‘anti islámicos.’ ”

Veamos ahora cuatro datos interesantes, todos consistentes con este modelo:

      “Catar [ha venido] argumentando que el islam político al estilo Hermandad Musulmana es la mejor apuesta para la democracia en el mundo árabe”;

      Catar se alió con la Hermandad Musulmana y con Obama para entrenar y armar a los yihadistas en Siria que luego se unieron a ISIS (ver Flynn);

      “el gobierno catarí [es] el donante más importante a Brookings” y tiene a su ex primer ministro “en el consejo de asesores”[23]; y

      Fiona Hill (arriba), brazo derecho de McMaster, viene de Brookings.

(¿Donald Trump es contra yihadista?)

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David Petraeus

¿Qué podemos esperar en el frente israelí?

McMaster pertenece al círculo de David Petraeus y, como apuntamos arriba, Petraeus—hombre de Obama—ha presionado mucho para que los israelíes sean arrodillados por la fuerza y obligados a aceptar un Estado para OLP/Fatah en Judea y Samaria (ver McFarland).[23a] McMaster ahora promete que Trump pedirá “autodeterminación palestina” en su viaje a Israel.[23b] Nadie se sorprenda.

Ah, y H.R. McMaster es “miembro del Council on Foreign Relations.

Anota seis.


SECRETARIO DE LA DEFENSA
(James Mattis)


De 2010 a 2013, James Mattis fue, bajo Obama, comandante de CENTCOM, supervisando operaciones militares de EEUU en África Norte y Oriente Medio. O sea, era el hombre sobre el terreno, en el ‘área de responsabilidad’ clave, cuando León Panetta (director de la CIA de Obama, luego su secretario de defensa) y Michael Flynn (director de la DIA de Obama) se coludieron con la Hermandad Musulmana para armar y entrenar a los yihadistas del Pentágono en Siria (ver Flynn).

¿Quién pidió Mattis que fuera su subsecretario para planeación de políticas? Anne Patterson.[24]

Patterson, dicen, es cercana a David Petraeus, el general que exige separar Judea y Samaria de Israel para que OLP/Fatah se haga de un Estado independiente (ver McFarland). Es cercana a León Panetta. Y no por coincidencia, quizá, parece cercana también a la Hermandad Musulmana.

 

 

James Mattis y Anne Patterson

Luego de forzar a Hosni Mubarak a dejar el poder en Egipto, Obama exigió elecciones inmediatas, para las cuales solo la Hermandad Musulmana podía organizarse a tiempo. Acto seguido, envió a Patterson a ser su embajador en Cairo. Ahí estaba Patterson cuando, gracias a Obama, Mohammed Morsi, de la Hermandad Musulmana, fue electo presidente. Ahí estaba también cuando Morsi fue echado del poder luego de manifestaciones extendidas y dramáticas. Ella fue el vocero de Obama en el epicentro, comunicando el disgusto profundo de Obama con la remoción de la Hermandad Musulmana.

En Egipto hay una percepción generalizada de que Patterson fue una herramienta estadounidense para imponer ahí un gobierno de la Hermandad Musulmana.[25]

Mattis no logró hacer a Patterson responsable de planeación de políticas en el Pentágono porque dos senadores se opusieron irremediablemente; pero aunque ella no fuera confirmada, está claro hacia dónde quiere ir Mattis—o más bien, hacia dónde quiere continuar—. Eso pudiera explicar por qué el CFR se muestra tan complacido con Mattis:

“Max Boot, miembro senior del Council on Foreign Relations, dijo que el Sr. Mattis sería una ‘gran elección.’ ‘No solamente es un guerrero consumado sino también un estudioso muy conocedor del asunto de la guerra. Brindaría pensamiento crítico y sabiduría que hacen mucha falta en este gabinete. Es además un hombre de probidad incontrovertible—otro atributo importante que necesita este gobierno—,’ dijo el Sr. Boot.[26]

Anota siete.


ASESOR EN COMBATE AL TERRORISMO
(Sebastian Gorka)


Sebastian Gorka, “anteriormente editor de seguridad nacional para Breitbart News y empotrado en Fox News,” ha sido muy criticado desde la ‘izquierda’ por ser presunto ‘islamófobo.’ Según Talking Points Memo, por ejemplo, Gorka pertenece al “extremo radical anti musulmán” y lo ponen más allá de cualquier límite razonable.

TPM se apoya en dos expertos: Omid Safi—director de Estudios Islámicos en Duke University y autor de Memorias de Mahoma: La importancia del Profeta, y Engy Abdelkader, profesora en la Escuela Edmund A. Walsh del Servicio Exterior (Georgetown University) y autora de Cuando la Islamofobia se Torna Violenta.

Según ellos, el libro de Gorka, Derrotando la Yihad, es “ ‘propaganda’ ” y está repleto de “ ‘sesgo y prejuicio anti musulmán.’ ” Sus opiniones del islam son “ ‘desordenadas, superficiales, prejuiciosas, e ideológicas.’ ” Además, Gorka se presenta mucho en el programa de radio de Frank Gaffney, a quien TPM llama un “teórico de conspiración anti musulmán” con un “think tank anti islámico.”[27]

 

 

Omid Safi y Engy Abdelkader

Estas reacciones desde la ‘izquierda’ nos pudieran sugerir que Gorka realmente sí empata con la promesa de campaña de Trump de combatir el yihadismo. Pero en el movimiento contra yihadista tampoco parecen quererlo.

Jihad Watch, por ejemplo, se queja de que “si bien el Presidente Trump habla todavía de ‘terrorismo radical islámico,’ contrata personas que siguen inmersas en la fantasía Obamista.” Una de ellas, según Jihad Watch, es el propio Gorka. Un artículo de John Guandolo acusa que, en una presentación radiofónica,

“Sebastian Gorka afirmó que ‘el 99.9% de los musulmanes no apoyan el terrorism (yihad)’ sin importar que una montaña de evidencia y datos de sondeo demuestran lo contrario de su afirmación.[28]

De hecho, las encuestas muestran que los musulmanes en los países occidentales se están radicalizando, y cada vez apoyan más los bombazos suicidas contra los ‘infieles.’ En Estados Unidos, donde vive Gorka, el 15% de los musulmanes jóvenes dice estar a favor.[29]

El artículo en Jihad Watch también fulmina que

“Gorka termina [su libro] con un llamado a que Estados Unidos gaste miles de millones de dólares apoyando a ‘reformistas musulmanes’ en su ‘guerra ideológica para deslegitimizar el mensaje de guerra santa contra el infiel y apuntalar las interpretaciones modernas del islam.’ ”

Lo que ofende es la presunción de Gorka de que “el mensaje de guerra santa contra el infiel” pueda ser “deslegitimiza[do]” desde dentro del islam como ‘anti islámico,’ pues ello acerca el discurso de Gorka al de McMaster. Esto “demuestra,” dice el autor, “que Sebastian Gorka, o no tiene la menor idea de la doctrina musulmana, o está mintiendo adrede sobre lo que el islam de hecho enseña.”

Ciertamente, si Gorka piensa que la yihad violenta es ‘anti islámica’ entonces no entiende el contenido del Corán, el contenido de los hadices, el peso normativo de la Sira (la biografía aceptada de Mahoma), o las interpretaciones canónicas de los juristas más respetados en la tradición musulmana (como Ibn Hazm de Córdoba). En ese caso, no es distinto de la mayoría de los funcionarios occidentales, cuyas representaciones del islam han sido denunciadas por importantes ex musulmanes—como Ayaan Hirsi Ali—en calidad de peligrosas apologías de la doctrina islámica.[30]

¿Será entonces que Gorka es un falso ‘anti yihadista’? Dime con quién andas y te diré quién eres.

Gorka se asocia mucho con Frank Gaffney, quien se pavonea como contra yihadista. Pero Gaffney, empezando en los 1970s, fue asistente de Richard Perle, y luego trabajó bajo Perle en el Pentágono de Ronald Reagan, donde andaban muy ocupados armando al régimen yihadista de Jomeini en Irán (Parte 2). Perle se involucró mucho con aquel círculo y asistió la expansión de Irán hacia Irak.[31]

La esposa de Gorka, Katharine—quien trabajara en el ‘equipo de aterrizaje’ del Departamento de Seguridad Nacional de Trump—, fue director de la oficina húngara del National Forum Foundation, liderada por James Denton. Este Denton ha recibido un premio por su papel estelar asistiendo la destrucción de Yugoslavia a manos de yihadistas.[32]

Denton también dirigió Heldref Publications, establecida por Jeanne Kirkpatrick, miembro del Consejo de Seguridad Nacional de Ronald Reagan y muy involucrada con la conspiración para enviar armas al régimen yihadista de Jomeini en Irán.

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Sebastian (vistiendo bocskai) y Katharine Gorka

Luego están las aparentes simpatías de Sebastián Gorka por grupos que empujan el antisemitismo.

La pista viene del festejo inaugural de Trump, al cual Gorka, de origen húngaro, fue vistiendo un bocskai. Este atuendo tan raro se lo puso, uno quiere suponer, para enviar un mensaje. Y así lo interpretaron los seguidores del partido Jobbik, ahora el segundo más fuerte en Hungría y considerado de ‘extrema derecha’: “Luego de la inauguración, algunas publicaciones de extrema derecha en Hungría comentaron con aprobación la vestimenta de Gorka.” Pero, ¿por qué habrían ellos de ver en el bocskai de Gorka un mensaje de solidaridad? Porque ellos así se visten: entre los seguidores de Jobbik, “las chaquetas bocskai se han puesto de moda para eventos formales.”[33]

Todo es siempre cuestión de contexto.

Pero, ¿qué tan ‘extrema derecha’ es Jobbik? Nos sirve, como referencia, que el político francés Marine Le Pen—también considerada ‘extrema derecha’—“ha descartado formar coalición con Jobbik en el Parlamento Europeo por considerarlo demasiado extremo.”[34] ¿Por qué “demasiado extremo”? Quizá porque Jobbik “ha sido acusado de antisemitismo,”[35] mientras que Le Pen ha trabajado duro para ablandar la reputación antisemita de su partido.[38]

¿Será realmente antisemita Jobbik?

Señalamos que sus seguidores aman a Miklos Horthy (eso explica el bocskai, “popular durante el gobierno de Horthy”).[36] Tanto que, cada año, conmemoran la marcha de Horthy a Budapest.[37] Eso los delata un poco porque Horthy gobernó Hungría durante la Segunda Guerra Mundial, se alió con los nazis, y deportó a más de 400,000 judíos a Auschwitz.

O veamos el caso de Csanad Szegedi. Ése personaje, otrora “estrella ascendente” en Jobbik, primero “se volvió notorio como miembro fundador de la Guardia Húngara,” un grupo que, antes de ser prohibido por las cortes en 2009, “usaba uniformes negros y banderas rayadas que recordaban a la Cruz Flechada, un partido pro nazi que gobernó Hungría a finales de la Segunda Guerra Mundial y que asesinó a miles de judíos.” Sin coincidencia: Szegedi “era famoso por sus comentarios antisemitas.” Nada de lo cual, claro está, incomodaba a Jobbik. Pero cuando enemigos políticos de Szegedi documentaron que venía de una familia judía, eso sí fue incómodo. Lo expulsaron de Jobbik.[39]

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Un Gorka más joven, vistiendo el mismo bocskai (de Facebook)

Gorka es de origen Húngaro, y vivió, estudió, y trabajó en Hungría durante años, donde ocupó altos puestos de gobierno y se convirtió, en medios, en ‘experto en contraterrorismo.’ Es difícil aceptar que Gorka vistiera un bocskai a la inauguración de Trump sin entender que los antisemitas Húngaros—dueños del segundo partido más grande de Hungría—lo verían como un saludo.


ESTRATEGA DE LA CASA BLANCA
(Steve Bannon)


Mucho antes de que Steve Bannon se convirtiera en estratega de campaña de Trump, se había hecho famoso como ‘contra yihadista.’ Su visibilidad en la campaña contribuyó a la percepción de que Trump sería ‘duro con el islam.’ Y continúa teniendo ese efecto, porque Bannon es ahora, según la opinión de muchos, ‘el poder detrás del trono,’ el tomador de decisiones. TIME lo llamó “El Gran Manipulador” y “El segundo hombre más poderoso del mundo.”[40]

Con el recurso de un memorando presidencial, Trump incluyó a Bannon en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC). Cuando esto produjo demasiada controversia, el nuevo jefe del NSC, H.R. McMaster, oficialmente retiró a Bannon ese privilegio. Pero, aun así,

“Bannon conserva la autorización más alta para acceder a asuntos de seguridad nacional, permiso para sentarse en la mayoría de las juntas del NSC, y una oficina en el Ala Oeste [de la Casa Blanca] a meros pasos de la Oficina Oval [del presidente].”[41]

Además, Bannon ayudó a seleccionar a McMaster como jefe del NSC. Pocos dudan que la influencia de Bannon se sienta en política exterior.

¿Quién es Bannon?

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Steve Bannon

Hasta hace poco, era director ejecutivo de Breitbart News, que se ufana de ser el vocero del movimiento ‘alt-right.’ “Nos consideramos,” dice Bannon, “como ferozmente anti Establishment, en especial ‘anti’ la clase política permanente.”[42]

¿Será? Entre otros empleos de alto impacto, Bannon trabajó como asistente especial del Jefe de Operaciones Navales—el almirante más alto en el Pentágono—.[33] Siempre fue miembro del ‘Establishment.’

Y aquel empleo destacado sucedió en el gobierno de Reagan, cuando el máximo jefe del Pentágono era Caspar Weinberger, quien se coludiera en secreto con otros altos funcionarios de Reagan para enviar armas al régimen yihadista de Jomeini en Irán (Parte 2). Bannon recuerda esos días con ternura: escribió y dirigió Enfrentando al Mal, un documental que celebra a Ronald Reagan.

Bannon, diríamos, encaja bien con el patrón que venimos trazando aquí.

¿O sea que el ‘alt right’ es otra vez el mismo cártel, tomándonos de nuevo el pelo? Quizá. Andrew Breitbart, fundador de Breitbart News, también ayudó a fundar el Huffington Post, de marca política diametralmente opuesta.[43]


Conclusión


Para quien ojee de forma casual los medios occidentales, Donald Trump aparece como un hombre errático e ineficaz, quizá, pero sinceramente comprometido con ser ‘duro con el yihadismo,’ y por lo tanto muy distinto a su predecesor, Barack Obama, y a su contrincante de campaña, Hillary Clinton. ¿Será cierto? ¿O será show?

Dicho de otra forma: ¿será que el sistema EEUU es un mercado libre político, con respuesta democrática a la voluntad del pueblo?, ¿o será más bien que un cártel político—inmune al saldo de cualquier elección—abraza fuerte al poder? Para decidir, nos sirve examinar cómo llenó Trump los puestos de alta responsabilidad en materia de política exterior.

Hemos visto que Trump ha llenado los cargos de responsabilidad en materia de política exterior sobre todo con gente de Obama, y también de Bush Jr. En dichos gobiernos, esta gente se involucró de lleno con políticas pro yihadistas y antiisraelíes, mismas que, como explicamos en la Parte 2, representan una tradición añeja. Y una mayoría aplastante de estos nombramientos pertenecen, o están cercanamente vinculados con, la organización que identificamos en la Parte 4 como el cerebro mismo de las políticas de Estado en EEUU, gane quien gane: el Council on Foreign Relations (CFR). Todo esto, tal y cual predice el modelo de HIR, elaborado sobre la hipótesis de que en Estados Unidos gobierna un cártel político.

 

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En nuestro siguiente artículo defenderemos que el cártel gobernante—no obstante las torpezas aparentes de Trump—de hecho obtiene justo lo que busca. Cuando se entiende a Trump como expresión de este cártel, como veremos, incluso sus idiosincrasias más salvajes cobran sentido, y se ordenan en un patrón coherente pro yihadista.

Para elucidar todo esto, nos enfocaremos en la ofensiva antimexicana de Trump, jugada maestra de guerra psicológica sobre el tablero geopolítico mundial.

 

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SIGUE : PARTE 6  ► ¿POR QUÉ ATACA TRUMP A MÉXICO? ►

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lecturas relevantes

 

 

 

 

 

 

 

 

What is the Council on Foreign Relations?
http://www.hirhome.com/cfr.htm

EEUU e IRÁN: ¿Amigos o enemigos?
http://hirhome.com/iraniraq/ITAM-conf.htm

NADA POR AQUÍ...: ¿De dónde viene ISIS?
http://www.hirhome.com/iraniraq/isis_esp.htm

 

 

 

 

 

 

 

Pies de página y lecturas adicionales

[0] Además de decirle a Netanyahu que prefiere que no construya en Judea y Samaria, Trump anunció que visitará el Muro de los Lamentos sin Netanyahu. La razón, parece ser, es que el gobierno de Trump considera que el Muro ¡no está en territorio israelí!

[1] Trump Names President of Council on Foreign Relations as Top National Security Adviser”; Target Liberty; March 4, 2016; by RW

[2] Rex Tillerson, Exxon C.E.O., Chosen as Secretary of State”; New York Times; 12 Dec 2016; By Michael D. Shear and Maggie Habermandec.

[3] 5 Things You Need To Know About Trump CIA Director Pick Mike Pompeo”; Daily Wire; 19 November 2016; by Aaron Bandler.

[4] Kornbluh, P., & Byrne, M. 1993. The Iran-Contra Scandal: The declassified history. New York: The New Press. (p.xvii)

[5] Para justificar su intervención en Afganistán, el gobierno EEUU oficialmente defendió la siguiente interpretación. Había un movimiento pro libertad en Afganistán que buscaba levantar el yugo del comunismo. La URSS había invadido Afganistán para socorrer al gobierno comunista y así aplastar la libertad. Luego entonces, EEUU intervenía en reacción a la política soviética y en pro de las libertades afganas.

Había que decirlo muy fuerte, y repetirlo mucho también, porque los beneficiarios de la política estadounidense se hacían llamar muyahidines—quiere decir ‘guerreros santos de la yihad’—. Pronto viajaban a todas partes del mundo, sumándose a la yihad, o iniciándola, donde quiera que hubiese musulmanes.

La idea de crear a los muyahidines fue de Zbigniew Brzezinski, y lanzó esta política en la última etapa de la presidencia de Carter—es decir, mucho antes de la invasión soviética de Afganistán—. Lo sabemos porque Robert Gates, ex director de la CIA, no supo callarse y presumió su hazaña. Entonces Zbigniew Brzezinski no quiso que Gates se llevara todo el crédito, y en una entrevista que otorgó al periódico francés Le Nouvel Observateur, en 1998, confesó que la administración de Carter había deliberadamente creado y entrenado a los yihadistas afganos para atacar a la Unión Soviética. Siempre quisieron yihadistas.

Clica aquí para ver una imagen del artículo original de Le Nouvel Observateur. Abajo está la traducción al castellano.

Texto integral:

Pregunta: El anterior director de la CIA, Robert Gates, dijo en sus memorias [“From the Shadows”] que los servicios de inteligencia estadounidenses, 6 meses antes de la intervención soviética, estaban asistiendo ya a los muyahidines en Afganistán. En este periodo Usted era Asesor de Seguridad Nacional del Presidente Carter. Por lo tanto, tuvo un papel en este asunto. ¿No es así?

Brzezinski: Sí. Según la versión oficial de la historia, el apoyo de la CIA para los muyahidines comenzó en 1980, o sea, después de que el ejército soviético invadió Afganistán, el 24 de diciembre de 1979. Pero la realidad, guardada en secreto hasta ahora, es totalmente distinta. En efecto, fue el 3 de julio de 1979 que el Presidente Carter firmó la primera directiva para enviar apoyo secreto a los opositores del régimen pro-soviético de Kabul. Ese mismo día, le escribí una nota al presidente donde le explicaba que en mi opinión este apoyo induciría una intervención militar soviética.

Q: A pesar de ese riesgo, Usted abogó a favor de esta operación encubierta. ¿Pero quizá Usted mismo deseaba que los soviéticos entraran a la guerra y buscaba provocarlo?

B: No es así, precisamente. No empujamos a los rusos a intervenir, pero a sabiendas incrementamos la probabilidad de que lo hicieran.

Q: Cuando los soviéticos justificaron su intervención afirmando que su intención era pelear contra un involucramiento secreto de Estados Unidos en Afganistán, la gente no les creyó. Pero tenían algo de razón. Hoy, ¿no se arrepiente de nada?

B: ¿Arrepentirme de qué? La operación secreta fue una excelente idea. Logró chupar a los rusos a la trampa afgana, ¿y Usted quiere que yo me arrepienta? El día que los soviéticos cruzaron la frontera, le escribí al Presidente Carter: Ahora tenemos la oportunidad de darle a la URSS su guerra de Vietnam. Y en efecto, por casi 10 años, Moscú debió proseguir una guerra que el gobierno no podía sostener, un conflicto que trajo consigo la desmoralización y luego el desbaratamiento del imperio soviético.

Q: ¿Y tampoco se arrepiente de haber apoyado el fundamentalismo islamista, de haber enviado armas y consejo a futuros terroristas?

B: ¿Qué es más importante en la historia del mundo: los talibanes o el colapso del imperio soviético? ¿Unos musulmanes alborotados, o la liberación de Europa Central y el fin de la Guerra Fría?

Q: ¿Unos musulmanes alborotados? Pero se ha dicho y repetido que el fundamentalismo islamista representa una amenaza mundial hoy en día.

B: ¡Patrañas! Se dice que Occidente tenía una política global hacia el islam. Eso es estúpido. No hay islam global. Miremos al islam de forma racional y sin demagogia y emoción. Es la principal religión del mundo con 1.5 miles de millones de fieles. ¿Pero qué hay de similar entre el fundamentalismo de Arabia Saudita, el Marruecos moderado, el militarismo de Pakistán, el Egipto pro-Occidental, o el secularismo de Asia Central? Nada superior a lo que unifica a los países cristianos.

[6] Cuando Roger Ailes, “el gurú republicano de abolengo, fundador de Fox News,” quería conchabarse a Petraeus para que compitiera en la contienda presidencial (prometiendo que Rupert Murdoch financiaría la campaña), fue K.T. McFarland quien entregó personalmente el mensaje, aprovechando ese momento para preguntarle a Petraeus cómo debían cambiar, para darle gusto, la difusión de noticias en Fox News.

FUENTE: “Fox News chief’s failed attempt to enlist Petraeus as presidential candidate”; Washington Post; 3 December 2012; by Bob Woodward

[7] U.S. generals push for Arab-Israeli peace”; 23 March 2010; United Press International.

[7a] White House chooses Ricky Waddell to replace K.T. McFarland as deputy national security adviser”; Washington Examiner; 14 May 2017; by Daniel Chaitin

[7b] En su libro sobre Petraeus, Peter R. Mansoor explica que Ricky Waddell era miembro del Joint Strategic Assessment Team, un equipo selecto creado por Petraeus para revisar estrategia.

SOURCE: Mansoor, Peter R. (2013). Surge: My Journey with General David Petraeus and the Remaking of the Iraq War. New Haven, CT: Yale University Press (p.104).

[8] How Mike Flynn Became America’s Angriest General”; Politico; 16 October 2016; by James Kitfield.

[9] Military to Military: Seymour M. Hersh on US intelligence sharing in the Syrian war”; London Review of Books; Vol. 38 No. 1; 7 January 2016 pages 11-14 | 6853 words; by Seymour Hersh.

[10]Flynn’s access to classified information suspended”; The Washington Times; 15 February 2017; by Deb Riechmann (Associated Press)

[11] How Mike Flynn Became America’s Angriest General”; Politico; 16 October 2016; by James Kitfield.

[12] Head of Pentagon intelligence agency forced out, officials say”; The Washington Post; 30 April 2014; by Greg Miller & Adam Goldman

[13] NADA POR AQUÍ...: ¿De dónde viene ISIS?”; Historical and Investigative Research; 23 Nov 2015; por Francisco Gil-White

[14]  C.I.A. Said to Aid in Steering Arms to Syrian Opposition”; New York Times; 21 June 2012; Page A1; by Eric Schmitt

Report: US Helping Syrian Rebels Arm, Fight”; VOA News; June 21, 2012.

[15] Military to Military: Seymour M. Hersh on US intelligence sharing in the Syrian war”; London Review of Books; Vol. 38 No. 1; 7 January 2016 pages 11-14 | 6853 words; by Seymour Hersh.

[15a] Donald Trump's Pants on Fire claim that Barack Obama ‘founded’ ISIS, Hillary Clinton was ‘cofounder’ ”; Politifact; 11 August 2016; by Louis Jacobson & Amy Sherman

[16] Trilateral Commission Member Appointed To National Security Council”; Technocracy News & Trends; 6 February 2017; by Patrick Wood

[17] Antes, Harward fue subcomandante del Combined Joint Special Operations Task Force en apoyo al Operation Joint Forge Joint Forge en Bosnia. Joint Forge era una clave utilizada para SFOR. Oficialmente, SFOR habría de “desalentar hostilidades y estabilizar la paz” en Bosnia. Extraoficialmente, esto era reprimir a los serbios bosnios para que el terrorista Alija Izetbegovic, un yihadista rabioso, consolidara su victoria apoyado por la OTAN y por Irán. Para saber más, siga leyendo.

En las guerras civiles en Bosnia, parece que todas las principales acusaciones en contra de los Serbios fueron falsas. Se le reclamó a los Serbios, en la acusación más famosa, la supuesta masacre de musulmanes bosnios en la ciudad de Srebrenica.

Esa ciudad era, se suponía, un ‘lugar seguro,’ y los cascos azules de la ONU en cargados de mantenerla segura eran soldados holandeses. Luego de los eventos y de las acusaciones contra los serbios, en 2002, encargaron al investigador holandés Cees Wiebes la tarea de crear una adenda al reporte oficial holandés sobre los eventos en Srebrenica, para lo cual recibió acceso ilimitado a los archivos de inteligencia holandeses.

Lo que documentó Wiebes debió sacudir al mundo; pero nada más Holanda tembló.

Wiebes documentó que las filas musulmanas en Bosnia reventaban de terroristas yihadistas venidos de otras partes del mundo, importados a Bosnia por un programa conjunto del Pentagono y de los ayatolás iraníes. Estas revelaciones causaron tal escándalo en Holanda que el gobierno holandés—implicado en los eventos, pues habían estado sobre el terreno—renunció.

La facción de musulmanes bosnios apoyada por la OTAN con ‘guerreros santos’ importados tenía por líder a Alija Izetbegovic, un yihadista rabioso que en 1970 había publicado La Declaración Islámica. En este libro, Izetbegovic escribió:

“No puede haber paz o coexistencia entre ‘la Religión Islámica’ y las instituciones sociales y políticas no-islámicas…” (p.30)

Como consideraba a la democracia occidental y al islam enteramente incompatibles, Izetbegovic recomendó limpiar a Bosnia de ‘infieles’ y establecer ahí un Estado ortodoxo de ley sharía.

Izetbegovic penó en Yugoslavia una condena de varios años por haber incitado así a los musulmanes bosnios a la masacre. Luego fue soltado. Inmediatamente después de las elecciones bosnias de 1990, Izetbegovic republicó su tratado yihadista como plataforma de campaña.

Pero como eso no agradó a muchos musulmanes bosnios, no votaron por él. Entonces Izetbegovic echó fuera a Fikret Abdic, el musulmán moderado—y aliado de los serbios!—que había sido elegido en los comicios. Luego lanzó una guerra terrorista contra los serbios y contra los seguidores musulmanes (muy numerosos) de Abdic.

Para su guerra, Izetbegovic recreó la SS Handzar, nombre de una división creada en Bosnia durante la Segunda Guerra Mundial por Hajj Amín al Husseini, un yihadista aliado con los nazis alemanes (y más tarde, ¡creador de OLP/Fatah!)

Mientras tanto, el gobierno EEUU, asistido de los medios occidentales, acusó a los serbios de ser maniáticos genocidas, y pintó a Izetbegovic como un multiculturalista asediado—supuestamente un pilar de la tolerancia y la democracia—. Para poner así de cabeza a las guerras civiles yugoslavas, hicieron falta fraudes espectaculares, mismos que el público general todavía no conoce.

Pero a pesar de toda esa ayuda, Izetbegovic estaba perdiendo. Entonces el Pentágono se alió con Irán para importar a Bosnia hordas de veteranos muyahidines de otras ‘guerras santas’ en el orbe.

FUENTES:

1)    Wiebes, C. (2003). Intelligence and the war in Bosnia 1992-1995: The role of the intelligence and security. Amsterdam: Netherlands Institute for War Documentation.

2)    Dutch Report: Us Sponsored Foreign Islamists In Bosnia”; By Richard J Aldrich; The Guardian (LONDON); Monday April 22, 2002

3)    What really happened in Bosnia?: Were the Serbs the criminal aggressors, as the official story claims, or were they the victims?”; Historical and Investigative Research; 19 August 2005; by Francisco Gil-White

[17a] RIGHTS: JSOC Interests Snag Plan to Free Afghan Detainees”; Inter Press Service; 21 March 2010; by Gareth Porter.

Detained and Denied in Afghanistan”; Human Rights First; May 2011

[18] H.R. McMaster Breaks With Administration on Views of Islam”; The New York Times; 24 February 2017; by Mark Landler and Eric Schmitt

[19] McMaster staffing NSC with traditional GOP foreign policy hands”; The Washington Post; 4 April 2017; by Josh Rogin

Lo anterior menciona los nombramientos de Lisa Curtis y Fiona Hill. Para leer sobre Dina Habib Powell, ver su página de Wikipedia.

[20] Según el CV de McMaster, anteriormente fue Deputy Commanding General, Futures of the U.S. Army Training and Doctrine Command (TRADOC), el cual “opera 37 escuelas y centros en 27 locaciones distintas” y educa a “443,231 soldados [estadounidenses]; 36,145 empleados militares; 8,314 soldados internacionales; y 28,310 civiles.”

[21] More Evidence That McMaster Shares Obama's Views on Islam and Terror”; PJ Media; 14 March 2017; by Raymond Ibrahim

[22] H.R. McMaster Breaks With Administration on Views of Islam”; The New York Times; 24 February 2017; by Mark Landler and Eric Schmitt

[23] Foreign Powers Buy Influence at Think Tanks”; The New York Times; 6 September 2017; By ERIC LIPTON, BROOKE WILLIAMS and NICHOLAS CONFESSORE

[23a] En su libro sobre Petraeus, Peter R. Mansoor explica que H.R. McMaster era miembro del círculo más íntimo de Petraeus, y dirigió el Joint Strategic Assessment Team, creado por Petraeus para revisar estrategia.

FUENTE: Mansoor, Peter R. (2013). Surge: My Journey with General David Petraeus and the Remaking of the Iraq War. New Haven, CT: Yale University Press (p.104).

[23b] McMaster says Trump will back Palestinian 'self-determination' during his trip to Israel”; The Week; 13 May 2017; by Bonnie Kristian

[24]Defense Secretary Mattis withdraws Patterson as choice for undersecretary for policy”; 14 March 2017; by Karen DeYoung

[25]Ambassador Becomes Focus of Egyptians’ Mistrust of U.S.”; The New York Times; 3 July 2013; by Mark Landler

[26] Trump says retired general Mattis in running for Pentagon”; Financial Times; 20 November 2016;

[27] How Did Sebastian Gorka Go From The Anti-Muslim Fringe To White House Aide?”; Talking Points Memo; 9 February 2017; by Allegra Kirkland

[28] Unfit for duty: McMaster and Gorka”; 2 March 2017; Jihad Watch; by Robert Spencer

[29] En 2007, el Pew Research Center realizó 55,000 entrevistas a musulmanes estadounidenses. Pew concluyó que estos musulmanes están “muy asimilados,” pero los mismos datos de Pew disputan dicha afirmación.

Según los datos de las entrevistas, el 9% de los musulmanes estadounidenses mayores de 30 años consideran que los bombazos suicidas contra los ‘infieles’ están justificados. Eso ya es demasiado alto para estar tranquilos, en mi opinión. Pero “el sondeo descubrió que los musulmanes estadounidenses más jóvenes—los menores de 30 años—son mucho más observantes de la religión y al mismo tiempo más propensos al extremismo islámico que los musulmanes estadounidenses mayores.” En este grupo joven, el porcentaje de quienes consideran que los bombazos suicidas contra los ‘infieles’ están bien asciende al 15%.

“Un patrón de mayor aceptación de los bombazos suicidas entre los musulmanes estadounidenses jóvenes corresponde a lo encontrado en el Pew Global Attitude Project en musulmanes de Gran Bretaña, Francia, Alemania, y España.”

Esto sugiere que, aun en países donde los musulmanes están rodeados de una ideología liberal, hay una tendencia hacia la radicalización, y que podemos esperar, en un futuro, porcentajes más altos de musulmanes en Occidente con ideología yihadista.

Es justo apuntar, además, que el estudio de Pew subestima con toda seguridad los números reales, porque sería natural para los musulmanes estadounidenses temer ser identificados como yihadistas, y de hecho muchos dijeron en las entrevistas que se sentían monitoreados por el gobierno EEUU.

FUENTE: 2007. “Muslim Americans: Middle Class and Mostly Mainstream.Pew Research Center. (pp.2, 5-6)

[30] Ex musulmanes que se refugian del islam en occidente, como Ayan Hirsi Ali, tienen tiempo explicando que no hay tal ‘Islam moderado.’ Los musulmanes practicantes parecen estar de acuerdo. Por ejemplo, ahí está Recep Tayyip Erdogan, el político más importante de Turquía, gran fan y aliado de la Hermandad Musulmana. Según Jihad Watch:

“En el programa Arena de Kanal D TV, Erdogán comentó sobre el término ‘Islam moderado,’ a menudo utilizado en Occidente para describir al partido AKP [de Erdogan]. Dijo: ‘Estas descripciones son muy feas, es ofensivo y un insulto a nuestra religión. No hay islam moderado o inmoderado. El islam es el islam y eso es todo.’ ”

Y en eventos musulmanes en Occidente, ponentes musulmanes, hablando delante de audiencias que se identifican como musulmanes normales—no ‘radicales’—denuncian la idea de que matar homosexuales, infieles, etc. se considere en modo alguno ‘radical.’ Esto es, insisten, simplemente lo normal y tradicional en el islam.

La investigación de HIR sobre la doctrina islámica les da la razón. Los musulmanes moderados sin duda existen—es decir, sí hay personas que dicen ‘soy musulmán’ y además quieren vivir en paz con sus vecinos de todas las religiones—. Pero esta actitud pacífica no halla justificación en las enseñanzas islámicas; o sea que los musulmanes moderados (es decir, gente que se identifica como musulmán pero no quiere matar ‘infieles’) son buenas personas pero no son buenos musulmanes.

[31] Después de la etapa de Reagan, Richard Perle se convirtió en presidente del Defense Policy Board, una creación del gobierno de Reagan que asesora al Pentágono. Desde ese pódium, durante el gobierno de Bush Jr., Perle se convirtió en “uno de los promotores estadounidenses más locuaces e influyentes para llevar la guerra a Irak.” Esa guerra sucedió, y se convirtió en el mayor regalo para los yihadistas iraníes, que ahora han heredado Irak.

Entretanto Perle continuó sus contactos con Adnan Kashoggi, antes “uno de los intermediarios entre Oliver North, en la Casa Blanca, y los mollahs en Irán en lo que se conoció como el escándalo Irán-Contra.”

FUENTE: “Lunch With the Chairman: Why was Richard Perle meeting with Adnan Khashoggi?”; The New Yorker; 17 March 2003; by Seymour Hersh

[32] Según el artículo de Wikipedia sobre Denton, recibió una “reconocimiento del Grupo Coordinador de la Oposición Serbia” por su esfuerzo exitoso para derrocar a Slobodan Milosevic.” Esa ‘Oposición Serbia’ se llamaba OTPOR, y OTPOR fue entrenada por la CIA para socavar a Slobodan Milosevic, el líder democráticamente electo en Yugoslavia.

¿Contra quién peleaba Milosevic? Contra yihadistas y fascistas.

Por supuesto que la OTAN acusaba que Milosevic era el “nuevo Hitler.” El único problema con eso es que todas las acusaciones contra Milosevic resultaron ser mentiras. [ver nota 17]

FUENTES:

a)    Otpor is an American Tragedy”; Emperor’s Clothes; 8 September 2000; by Jared Israel

b)    How Politicians, the Media, and Scholars Lied about Milosevic's 1989 Kosovo Speech: A review of the evidence”; Historical and Investigative Research; 9 February 2002; by Francisco Gil-White

c)    How to lie with (or without) statistics: An examination of Patrick Ball’s indictment of Milosevic”; Historical and Investigative Research; 14 March 2006; by Francisco Gil-White

[33] Did Gorka Really Wear A Medal Linked To Nazi Ally To Trump Inaugural Ball?”; Talking Points Memo; 13 February 2017; by Allegra Kirkland

[34] Court rules Jobbik cannot be called ‘far-right’”; EU Observer; 6 June 2014; by Eszter Zalan

[35] Former ‘anti-Semitic politician’ from Hungary moves to Israel after discovering he's Jewish”; The Independent; 23 September 2016; by Caroline Mortimer

[36] Did Gorka Really Wear A Medal Linked To Nazi Ally To Trump Inaugural Ball?”; Talking Points Memo; 13 February 2017; by Allegra Kirkland

[37] Jobbik commemorates Miklós Horthy’s 1919 march on Budapest”; The Budapest Beacon; 17 November 2014; by Csaba Tóth.

[38] Le Pen incluso “se ha presentado como un aliado firme de Israel y de la judería francesa.” De hecho, hizo todo un show de repudiar las expresiones francamente vulgares de antisemitismo de su padre y luego lo echó del Front Nationale, el partido que él mismo fundara, cuando no se retractó.

[39] Former ‘anti-Semitic politician’ from Hungary moves to Israel after discovering he's Jewish”; The Independent; 23 September 2016; by Caroline Mortimer

Rising star of Hungarian anti-Semitic party forced to resign after he discovers his Jewish heritage”; 16 August 2012; by Rob Williams

[40] “The second most powerful man in the world?”; 13 February 2017; Time; by David Von Drehle (pp. 24–31).

[41] Bannon’s Booting From NSC May Not Mean Much After All”; Talking Points Memo; 7 April 2017; by Allegra Kirkland

[42] How Breitbart has become a dominant voice in conservative media”; The Washington Post; January 27, 2016; by Paul Farhi

[43] Andrew Breitbart, ‘Reborn’ On The Internet, Died A Force In Media And Politics”; 1 March 2012; by Michael Calderone


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   1. ¿Será distinto Trump? 

 

¿Será distinto Trump? Los patriotas israelíes esperan que sí. Se ha perfilado como enemigo de Irán y de ISIS, y de ahí la esperanza. Pero, ¿qué evidencia sería diagnóstica de que Trump sí cumple sus promesas en Oriente Medio?

 

    2. ¿Puede Trump cambiar la dirección?

 

Muchos esperan que Trump transforme la política exterior de Estados Unidos en Oriente Medio. Pero, ¿podrá? Eso depende de qué tanta influencia tiene un presidente sobre el sistema que produce políticas de Estado.

 

    3. Trump y Netanyahu : ¿Cómo interpretar su cumbre?

 

La cumbre de Trump y Netanyahu, dicen los medios, dio un giro ‘pro israelí.’ De ser cierto, ello sería un reto para el modelo de HIR. Pero no lo vemos así. El resultado de la cumbre, en nuestra opinión, ha sido ‘pro iraní.’ Opinar otramente, como mostramos, requiere privar al público del contexto histórico relevante.

 

    4. ¿Acaso Trump es el jefe?

 

Quizá el presidente no sea más que un testaferro; el show mediático cambia, pero las metas de largo plazo—escogidas por un cártel bipartidista—son siempre las mismas. En ese caso, las políticas de Trump en Oriente Medio parecerán distintas a las de Obama, pero darán resultados similares.

 

    5. ¿Quién hace política exterior para Trump?

 

Cuando examinamos la trayectoria de quienes han sido escogidos para hacer la política exterior de Trump, vemos que son figuras del Establishment que han apoyado las políticas pro yihadistas.

 

   6. ¿Por qué ataca a México? La gramática política de Trump

 

Los amos del sistema están haciendo guerra psicológica. Tiene método lo que hacen. Aquí lo explicamos: los ataques a México son parte de un sofisticado juego gramático.

 

   7. ¿Por qué la tradición pro yihad?

 

Decir que a EEUU lo gobierna un poderoso cártel de élite no explica por qué querría apoyar el yihadismo. Ensayamos una explicación aquí.